¿Será que alma y voluntad son sinónimos? ¿No es mi voluntad aquello que mueve mi conciencia?
La voluntad es una fuerza invisible que vive en todo momento. Puede ser que cuando el cuerpo muera quede solo esa energía que nos hace mover. Somos movimiento y a este movimiento lo hemos llamado voluntad.
Sin un brazo nos movemos, sin los dos tambien. Lo mismo sucede con todas las extremidades y muchos de nuestros órganos. Los otros organos estan obviamente asociados a la voluntad, porque sin cerebro, o sin corazón, nos morimos. Se nos apaga el monitor, la quedamos ahi, Kaput, finish, the end, la muerte nos llega.
Sin voluntad no hay movimiento, sin movimiento no hay vida. Las personas nos superamos a nosotros mismos a partir de esta fuerza, de esta energía. Es así como los obstáculos se vencen, las sociedades se modifican, las prácticas evolucionan, la ciencia "avanza", etc.
La voluntad individual parece ser el motor de la humanidad. Cuando se dice que una persona "ya no quiere luchar" es porque su voluntad esta resentida o vencida por completo. Cuando ya no queda en las personas ni un gramo de confianza, cuando el deseo de seguir manifestándose es este mundo se extingue, llega la muerte. Parece que la vida no habita donde no es deseada y que, por el contrario, se concentra ahi donde la sacralizan, donde es celebrada.
¿Qué diferencia a las personas que sobrepasan obstáculos dificiles como enfermedades graves, de aquellas que son vencidas por las circunstancias?
Muchísimas doctrinas filosóficas y religiosas han hablado y siguen hablando acerca de la importancia de vivir día a día. Carpe Diem, solo por hoy, aqui y ahora, el presente. Es que solo en el presente existe la posibilidad de acción de la voluntad. Esta se puede proyectar hacia el futuro pero solo es accionada presente tras presente.
El pasado y la voluntad son incompatibles, no hay nada que se pueda hacer. Lo mismo sucede con el futuro. Este es inalcanzable por la voluntad. Cuando llega ya es presente. Solo en el aca y ahora puede activarse la vida y modificarse en algo.
Por eso la postergación es un acto de cobardía, de pereza y de desconfianza. Postergar es inútil. Postergar es decirle a nuestra necesidad que no es tan importante como ella cree que es. Postergar es postergarnos. Unicamente se postergan cosas que uno cree importante, porque si no las consideramos importantes directamente las abandonamos definitivamente.
En la postergación hay deseo, hay necesidad, hay un sentimiento de deber. La prueba de esto es la satisfacción que sentimos cuando llevamos a cabo la tarea postergada. Postergar es falta de valor, valor es ánimo, ánimo es ánima, ánima es alma y alma es voluntad. Postergar es falta de voluntad, y falta de voluntad es falta de confianza es las circunstancias, en la vida.
Tenemos la capacidad de empezar cada dia como si fuera el primero, animados, confiados. Nada es estático ni rígido y si uno se detiene y se queda estancado esta acercándose a la muerte, a la no vida, porque vida es crecimiento y movimiento.
Hemos inventado buenísimas excusas para no hacer lo que sabemos que nos haría bien. No decimos lo que queremos porque pensamos que la otra persona no va a estar de acuerdo, o que se va a molestar, o cualquier otra cosa. Cualquier excusa es válida para no adentrarnos en el mundo de lo desconocido, de las desconocidas consecuencias de nuestros actos concientes. El camino prefabricado es gris pero no supone tantos riesgos... salvo el de morir sin haber vivido plenamente.
No hacemos lo que hay que hacer porque nos decimos que no nos va a salir bien, que vamos a hacer el ridículo, que nos van a juzgar, que no tenemos las condiciones, etc. ¡Excusas! Benditas excusas que nos liberan de las responsabilidades.
"Wake up and live" dice Bob Marley con mucho acierto. Muchas personas pasan toda su vida sin sobreponerse a su propia pereza.
De tanto postergar la vida se llena de resentimiento porque nuestro alrededor no se asemeja ni un poco al que nos hubiera gustado que fuera; es el que nos tocó y no hicimos nada para modificarlo. No tuvimos el valor de creer que nuestros deseos eran válidos. Miedo. Entonces nos enojamos y nos resentimos con lo que nos pasa, nos llenamos de vibraciones negativas y nos llega la soledad y la enfermedad. Al final, esta nos libera de la angustia de vivir una vida en la que no pudimos manifestar nuestra voluntad.Entonces la muerte nos salva. Creo que mucha gente muerte porque no quiere estar viva, no aguanta la angustia de verse todos los dias frente a su adquirida capacidad de no hacer nada por si mismos.
Y todo esto depende de nuestra confianza o desconfianza en el mundo. Depende del amor que nos dieron nuestros padres. Si cuando llorábamos venian rápidamente a atendernos, a alimentarnos, a mimarnos, aprendimos que el mundo es un lugar digno de confianza. Si, por el contrario, nos dejaban solos y nadie acudía a nuestros llamados aprendimos que el mundo es un lugar de desamparo y desolación.
Si cuando empezamos a caminar nuestras iniciativas personales de querer conocer el entorno fueron premiadas, acompañadas, aprobadas y cuidadas por la paciencia de nuestros padres, aprendimos que nuestra voluntad es digna de ser manifestada y que nos enriquece a nosotros y a quienes tenemos cerca. En cambio, si fuimos castigados, golpeados y reprimidos por hacer lo que sentiamos, lo que deseábamos, por tocar tal cosa o correr hacia tal lugar, aprendimos que nuestros impulsos individuales son peligrosos para nuestro bienestar, porque si los manifestábamos corriamos riesgos peligrosos.
Pero esta estapa de infancia ya se nos pasó y ahora nos toca ser padres. ¿Qué vamos a hacer?
Es necesario, para crear una sociedad más armónica, que empecemos a creer en nosotros mismos, en nuestros impulsos propios, para que también podamos permitirselo a quienes dependen o dependerán de nosotros. Hay que educarnos en la confianza, la seguridad, el amor. No en la historia, el algebra, o la económia. Queremos una sociedad emocionalmente funcional y no una esteticamente correcta.
Somos nosotros los responsables de tomar las riendas de nuestras vidas, adueñarnos de nuestra voluntad y alimentar generaciones dotadas de confianza y autoseguridad, porque de estos valores es que se desprende el amor y el altruismo: solo podemos compartir lo que tenemos. Un pobre no puede compartir riqueza. Alguien que no se ama ni se respeta no puede ofrecer esto a los demás. El cambio no es tan dificil, simplemente hay que dejar de evitarlo sistemáticamente. Liberar el camino.
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