miércoles, 11 de septiembre de 2019

La dulce trampa (O cómo potenciar nuestra inteligencia relacional)




La hipótesis es esta: “La calidad de mis relaciones está determinada por la calidad de mis
pensamientos y acciones. Es decir, todo lo que pienso, digo y hago con los demás tiene un
impacto directo en el tipo de relaciones que tengo. Por lo tanto, y para ser un poco más concreto.
Si soy una persona que pienso que la gente es aprovechadora y ventajista voy a facilitar a que
las circunstancias me den la razón.


Pero quiero arrancar desde el principio. Lo primero que quiero plantear es que en argentina
(Digo en Argentina porque es donde vivo, pero pienso que puede ser similar en otros países)
tenemos la costumbre, ya instaurada culturalmente a no querer hacernos cargo o admitir que
nosotros, cada uno de nosotros hablando de sí mismo individualmente, somos parte del problema. 


Creamos una categoría que se llama “Los demás” en donde depositamos toda la responsabilidad
de que la vida no sea lo que nosotros queremos que sea. Por lo tanto, es una costumbre hablar de
nosotros mismos como si estuviéramos exentos de la responsabilidad de que las cosas sean como
son. Esta categoría de “los demás” la usamos para no hacernos cargo, de que quizás también
nosotros somos egoistas, ventajeros, inconcientes, caprichosos, desconsiderados y pedantes y toda
una serie de adjetivos calificativos que usamos muchisimo mas para describir a “los demás” que a
nosotros mismos.


La paradoja es que si para todos, la culpa es de otro, ese “los demás” se convierte en una categoría
donde siempre están otros y nunca el sujeto que comunica, la persona que habla. Lo que quiero decir
es que si todos le echamos la culpa a “los demás” resulta que ese los demas no es nadie y por lo
tanto nunca soy yo.


Quiero decir que nos inventamos mil discursos para no hacernos cargo que muchisimas veces, y
creeria que en la mayoría de los casos, somos nosotros aquello que criticamos.
Es como si la sociedad entera se hubiera sumergido en una neurosis crónica. Diría que casi una
psicosis con una capacidad muy limitada de autocrítica.


Los sistemas políticos en general usan esta lógica para generar adeptos. Se busca un problema, se le
adjudica un culpable y se presenta al partido como el justiciero, aquel que resolverá las cosas y no
hará lo que hicieron los otros. Este tipo de política se funda en la oposición. Se identifica en oposición
a otro. Por ejemplo el macrismo es una fuerza política que nace en oposición al kirchnerismo. Hoy el
kirchnerismo gana fuerza como opuesto al macrismo y se presenta como la solución al problema que
el macrismo generó. Asimismo el macrismo se presenta como la solución al problema de la
administración anterior.


Entonces así no vamos a ningún lado. Mientras sigamos buscando a los responsables de la situación
actual (sea cual sea) fuera de nosotros mismos vamos a perpetuar una lucha sin fin. Este elemento
de la cultura, es decir, la dificultad enorme que tenemos para aceptar nuestros errores y nuestra
responsabilidad en nuestros actos es un elemento que juntos como sociedad podemos y creo yo que
debemos ir desterrando si es que nuestro objetivo es crear una sociedad agradable, armoniosa, justa
y vivible para todos los humanos.


Cómo funciona el prejuicio? Nos hacemos una idea acerca de las personas, entre nuestras
experiencias, lo que vemos por la tele, lo que hablamos con los demás y lo que pensamos en
nuestra soledad vamos creando nuestra noción de la gente. Le vamos poniendo atributos y los
repetimos, y los comentamos, y hablamos de la gente con otra gente que también nos habla de la
gente. Todo este material nos queda guardado en la mente y nos provoca emociones, vamos
reforzando esta conexión entre emociones y pensamientos hasta que armamos una red compleja de
creencias. Esta red puede ser más o menos flexible pero nunca es completamente rígida. Siempre
hay un grado de flexibilidad, porque todo en este universo está en movimiento. Por ende también
nuestras estructuras psicológicas y nuestras creencias.


Este cúmulo de pensamientos forma nuestros pre-juicios. Es decir esos juicios que tenemos de las
personas en general que se estan presentes en nuestras interacciones particulares. Entonces me
creo un conjunto de prejuicios y cuando me encuentro con otro lo miro con esos lentes. Es como la
interfaz de mi sistema operativo. Este conjunto de creencias me dice que puedo esperar del otro, que
puedo decir y hacer y que no. 


Estos prejuicios cuanto más rígidos sean más van a tender a mostrarme del otro aquellas cosas que
quiero que encajen con mis creencias. Mis prejuicios pueden ser más o menos permeables. Una
situación ideal podría ser que yo reconozca que tengo prejuicios, que considere realmente la
posibilidad de que mis prejuicios sean falsos y me entregue a la situación con apertura para
comprobar si es o no cierto aquello que creo del otro.


Cuanto más rígida es mi estructura menos dejo que la experiencia del otro me penetre, me moldee,
me aporte datos para yo poder actualizar mi sistema de creencias. Nuestro sistema de creencias es
como nuestro software, y la realidad es un constante pedido de actualización. Siempre hay datos
nuevos que pueden nutrir mi perspectiva. Si estoy muy aferrado a una determinada forma de pensar
los datos de la experiencia no me nutren. 


Creo que las personas en argentina nos decimos muchas veces que los argentinos somos dignos de
nuestra desconfianza y creamos una red de desconfianza generalizada. También hicimos un hábito
de la crítica hacia otros y nos jactamos de “decir lo que pienso” cuando volcamos violentamente
nuestras creencias negativas acerca de las personas. Estamos armando una cultura donde yo
siempre tengo razón y el otro es un boludo. Y todo esto por no tenerla humildad, o quizás la valentía
de reconocer en nosotros mismos todos esos defectos que vemos en los demás. La queja se volvió
un código compartido que podemos usar para iniciar conversaciones con un desconocido. 


Ahora bien. También sucede otro fenómeno muy interesante que es que las personas solemos actuar
de la manera en la que los demás esperan que actuemos. En común decir que “no me importa lo que
piensen los demás” y es mucho más común decir esto cuando en realidad nos nutrimos y basamos
gran parte de nuestras vidas en lo que nuestro entorno piense o diga de nosotros.
La consideración positiva de otros es una condición básica de la existencia humana. Desde que
somos recién nacidos que necesitamos la aprobación, la consideración y el amor de las personas que
tenemos cerca. Cuando no tenemos amor de nuestro entorno desarrollamos personalidades
inseguras, tímidas, opacas e inclusive violentas. Cuando recibimos amor y atención de chicos
desarrollamos personalidades abiertas, flexibles, empáticas y amorosas. Es decir, la calidad de
nuestros vínculos primarios moldean el tipo de vínculos que establecemos luego de grandes. 


En gran medida las terapias se encargan de facilitar en el paciente un proceso de autoconocimiento
que facilite el auto amor y la consideración positiva de uno hacia uno mismo. Entonces para poder
generar algún cambio positivo en nuestras vidas es esencial que reconozcamos que es lo que
nosotros creemos de nosotros mismos. Qué tanto nos queremos y nos aceptamos. Esta es una
aptitud que escasea en la sociedad, sin embargo vamos por ahí diciendo que no nos importa lo que
digan los demás cuando en realidad es una de las necesidad básicas por excelencia después de la
comida, el agua, y el techo. De hecho todo eso que llamamos amor y que nos pasamos la vida
buscando, es justamente el hecho de ser valiosos e importantes para nosotros mismos y para los
demás.


Entonces dejemos de decir esa boludes de “a mi no me importa lo que piensen de mi”, Tengo la
sensación de que decimos muchas cosas por decir. Las repetimos porque las escuchamos por ahí
pero no las procesamos realmente. Podemos usar nuestras capacidades de manera mucho más
efectivas para detectar qué cosas estamos haciendo que nos alejan de la felicidad, del amor, y de las
relaciones sanas con los demás. Podemos hacerlo si reconocemos que tenemos esa necesidad de
consideración positiva del otro, y si a la vez nos observamos para ver todo eso que hacemos y
decimos solo para conseguir la aprobación del otro.


La dulce trampa es que la única manera de comprobar si un cambio en mi provoca un cambio en las
condiciones externas es justamente tomando la decisión de hacer ese cambio. Es una trampa porque
el mismo hecho de modificar mi actitud ya me esta haciendo que reconozco mis prejuicios, y mi
necesidad de aceptación y eso por sí solo ya es sanador y me va a predisponer distinto para con los
demás. Porque si yo realmente me conecto con mi capacidad de aceptarme, y acepto y reconozco
que estuve dependiendo del reconocimiento de otros, ya de por si estoy modificando eso que me
hacía infeliz. Entonces el cambio es justamente ese cambio interno personal. Ahora si encima eso
tiene una incidencia directa en el entorno y si siendo de esta manera nueva obtengo mejores
relaciones, más sanas, con más empatía, con más sonrisas, con más solidaridad entonces cierra por
todos lados.


Yo invito al que lee a que entre en este juego de preguntarse : “Cuál es mi responsabilidad en esto
que me pasa, en esto que me pasó” Esto seguro que el solo hecho de hacerse la pregunta
sinceramente va a abrir las puertas a que las respuestas empiecen a surgir. Pero las preguntas  estar
apuntadas hacia nosotros mismos, hacia hacernos cargo, más que a preguntarnos de quién es la
culpa.


La culpa es un sentimiento que a nadie le gusta. Y nos pasamos buscando culpables porque nadie
quiere sentir culpa. Esto es por una concepción errónea que tenemos del error. Una equivocación no
genera culpas, genera responsabilidades, porque la mayoría de las personas somos buenas y con
buenas intenciones. Te invito a que hagas un recorrido por todas las personas que conoces, tus
amigos, tus familiares, tus compañeres del trabajo, tus parejas, la gente que conociste y que la
califiques de “buena” o de “mala” persona. Y que hagamos lo mismo con vos mismo. Estoy seguro
que el 80% o 90% de estas personas son buenas. Entonces los problemas que tenemos son más por
equivocaciones, por errores, que por mala intención. El tema es que tachando a otro de “malo” y
catalogando su actitud como una maldad o algo mal intencionado nos ahorramos el problema de
pensar si es que acaso nosotros tuvimos algún tipo de responsabilidad en lo que sucedió.


Pensá en toda esa gente con la que te enojas, o enojaste. Pensa bién, recordá. Ponete en el lugar del
otro: Como hubiera reaccionado yo si alguien me hubiese dicho o hubiese hecho eso que yo le hice
a esa persona. Quizas, haciendo este análisis encuentres que probablemente actuaste de una
manera en la que si había un fuego llamado “discordia” vos tiraste un ramita seca en vez de un vaso
de agua. La discordia se apaga cuando la dejamos sin aire, cuando dejamos de alimentarla.


Podemos apagar el fuegos del conflicto. Alcanza con que no lo alimentemos más con nuestras
palabras, con nuestros pensamientos que se convierten en emociones, con nuestros actos. Cuando
haya un conflicto preguntemonos que estamos haciendo nosotros para alimentarlo e inmediatamente
dejemos de hacerlo. A veces lo que tenemos que hacer es simplemente dejar de hacer, o quedarnos
callados.

Creemos juntos una cultura donde quedemos todos atrapados en la dulce trampa de conocernos y
modificarnos en función de crear un mejor entorno. Yo estoy seguro que cuanto antes tomemos esta
decisión más rápido vamos a lograr crear una argentina y un mundo mucho más lindo y agradable
para vivir.

martes, 29 de marzo de 2011

Voluntad y Postergación

¿Será que alma y voluntad son sinónimos? ¿No es mi voluntad aquello que mueve mi conciencia?
La voluntad es una fuerza invisible que vive en todo momento. Puede ser que cuando el cuerpo muera quede solo esa energía que nos hace mover. Somos movimiento y a este movimiento lo hemos llamado voluntad
Sin un brazo nos movemos, sin los dos tambien. Lo mismo sucede con todas las extremidades y muchos de nuestros órganos. Los otros organos estan obviamente asociados a la voluntad, porque sin cerebro, o sin corazón, nos morimos. Se nos apaga el monitor, la quedamos ahi, Kaput, finish, the end, la muerte nos llega.
Sin voluntad no hay movimiento, sin movimiento no hay vida. Las personas nos superamos a nosotros mismos a partir de esta fuerza, de esta energía. Es así como los obstáculos se vencen, las sociedades se modifican, las prácticas evolucionan, la ciencia "avanza", etc.
La voluntad individual parece ser el motor de la humanidad. Cuando se dice que una persona "ya no quiere luchar" es porque su voluntad esta resentida o vencida por completo. Cuando ya no queda en las personas ni un gramo de confianza, cuando el deseo de seguir manifestándose es este mundo se extingue, llega la muerte. Parece que la vida no habita donde no es deseada y que, por el contrario, se concentra ahi donde la sacralizan, donde es celebrada.
¿Qué diferencia a las personas que sobrepasan obstáculos dificiles como enfermedades graves, de aquellas que son vencidas por las circunstancias?
Muchísimas doctrinas filosóficas y religiosas han hablado y siguen hablando acerca de la importancia de vivir día a día. Carpe Diem, solo por hoy, aqui y ahora, el presente. Es que solo en el presente existe la posibilidad de acción de la voluntad. Esta se puede proyectar hacia el futuro pero solo es accionada presente tras presente. 
El pasado y la voluntad son incompatibles, no hay nada que se pueda hacer. Lo mismo sucede con el futuro. Este es inalcanzable por la voluntad. Cuando llega ya es presente. Solo en el aca y ahora puede activarse la vida y modificarse en algo. 
Por eso la postergación es un acto de cobardía, de pereza y de desconfianza. Postergar es inútil. Postergar es decirle a nuestra necesidad que no es tan importante como ella cree que es. Postergar es postergarnos. Unicamente se postergan cosas que uno cree importante, porque si no las consideramos importantes directamente las abandonamos definitivamente. 
En la postergación hay deseo, hay necesidad, hay un sentimiento de deber. La prueba de esto es la satisfacción que sentimos cuando llevamos a cabo la tarea postergada. Postergar es falta de valor, valor es ánimo, ánimo es ánima, ánima es alma y alma es voluntad. Postergar es falta de voluntad, y falta de voluntad es falta de confianza es las circunstancias, en la vida.
Tenemos la capacidad de empezar cada dia como si fuera el primero, animados, confiados. Nada es estático ni rígido y si uno se detiene y se queda estancado esta acercándose a la muerte, a la no vida, porque vida es crecimiento y movimiento.
Hemos inventado buenísimas excusas para no hacer lo que sabemos que nos haría bien. No decimos lo que queremos porque pensamos que la otra persona no va a estar de acuerdo, o que se va a molestar, o cualquier otra cosa. Cualquier excusa es válida para no adentrarnos en el mundo de lo desconocido, de las desconocidas consecuencias de nuestros actos concientes. El camino prefabricado es gris pero no supone tantos riesgos...  salvo el de morir sin haber vivido plenamente.
No hacemos lo que hay que hacer porque nos decimos que no nos va a salir bien, que vamos a hacer el ridículo, que nos van a juzgar, que no tenemos las condiciones, etc. ¡Excusas! Benditas excusas que nos liberan de las responsabilidades.
"Wake up and live" dice Bob Marley con mucho acierto. Muchas personas pasan toda su vida sin sobreponerse a su propia pereza. 
De tanto postergar la vida se llena de resentimiento porque nuestro alrededor no se asemeja ni un poco al que nos hubiera gustado que fuera; es el que nos tocó y no hicimos nada para modificarlo. No tuvimos el valor de creer que nuestros deseos eran válidos. Miedo. Entonces nos enojamos y nos resentimos con lo que nos pasa, nos llenamos de vibraciones negativas y nos llega la soledad y la enfermedad. Al final, esta nos libera de la angustia de vivir una vida en la que no pudimos manifestar nuestra voluntad.Entonces la muerte nos salva. Creo que mucha gente muerte porque no quiere estar viva, no aguanta la angustia  de verse todos los dias frente a su adquirida capacidad de no hacer nada por si mismos.
Y todo esto depende de nuestra confianza o desconfianza en el mundo. Depende del amor que nos dieron nuestros padres. Si cuando llorábamos venian rápidamente a atendernos, a alimentarnos, a mimarnos, aprendimos que el mundo es un lugar digno de confianza. Si, por el contrario, nos dejaban solos y nadie acudía a nuestros llamados aprendimos que el mundo es un lugar de desamparo y desolación.
Si cuando empezamos a caminar nuestras iniciativas personales de querer conocer el entorno fueron premiadas, acompañadas, aprobadas y cuidadas por la paciencia de nuestros padres, aprendimos que nuestra voluntad es digna de ser manifestada y que nos enriquece a nosotros y a quienes tenemos cerca. En cambio, si fuimos castigados, golpeados y reprimidos por hacer lo que sentiamos, lo que deseábamos, por tocar tal cosa o correr hacia tal lugar, aprendimos que nuestros impulsos individuales son peligrosos para nuestro bienestar, porque si los manifestábamos corriamos riesgos peligrosos.
Pero esta estapa de infancia ya se nos pasó y ahora nos toca ser padres. ¿Qué vamos a hacer?
Es necesario, para crear una sociedad más armónica, que empecemos a creer en nosotros mismos, en nuestros impulsos propios, para que también podamos permitirselo a quienes dependen o dependerán de nosotros. Hay que educarnos en la confianza, la seguridad, el amor. No en la historia, el algebra, o la económia. Queremos una sociedad emocionalmente funcional y no una esteticamente correcta.
Somos nosotros los responsables de tomar las riendas de nuestras vidas, adueñarnos de nuestra voluntad y alimentar generaciones dotadas de confianza y autoseguridad, porque de estos valores es que se desprende el amor y el altruismo: solo podemos compartir lo que tenemos. Un pobre no puede compartir riqueza. Alguien que no se ama ni se respeta no puede ofrecer esto a los demás. El cambio no es tan dificil, simplemente hay que dejar de evitarlo sistemáticamente. Liberar el camino.

viernes, 11 de marzo de 2011

Miedo a la muerte

Me abro a la experiencia de vivir.
Positivizo mi mente, me positivizo
y vuelvo a comenzar con las mismas ganas que cuando empecé.
Si tengo que llorar, lloro. Y despues sigo adelante
Porque lamentarme es ser cobarde, una excelente excusa para quedarme sentado.

Pienso que soy un jinete y que el potro es mi vida
se que no soy mucho mas que esta voluntad,
y que esta es un músculo. Por eso hago ejercicio.
El sistema es un vampiro, lo se.
Pero si le hago la guerra me chupa la sangre.
Caerá cuando no tenga de quién agarrarse.

Si me pongo a hecharle cabeza a todo...  me fugo.
Más que cabeza le hecho acción.
Mi mente y mi cuerpo son moldeables,
y este artista esta esculpiendo un ser respetuoso,
positivo, alegre, seguro,  firme, amable, divertido
bello, fuerte, agil, flexible-

Como se que los dogmas son absolutos
y lo unico verdaderamente absoluto es la vida
extraigo de sus páginas lo que mejor me cuadra
para hacerme mi propio camino, mi propia religion.
Me puedo equivocar
pero no estoy dormido.
Soy un agente activo en esta humanidad
y la muerte no me va a llegar sin haber vivido,
por eso no le temo.

La obviedad no tan obvia

La Obviedad no tan Obvia.

de Te Agrego Porqueteconosco, el miércoles, 09 de marzo de 2011 a las 23:49
¿Cuantas veces los habitantes de los paises americanos nos comparamos con EE.UU, con Europa o con otros paises de América que consideramos estan "mejor"?

No es nada extraño escuchar a alguien decir cosas como por ejemplo : "En Europa las cosas si funcionan de verdad" o cosas por el estilo. Cuanta gente viaja y cuando vuelve no hace mas que criticar su pais de origen y compararlo con uno de los del llamado 1er mundo. 1 er Mundo y 3 er Mundo...  una comparación cotidiana. Y que tiene esto de raro? Si al fin y al cabo es verdad que en España o Italia o Canada, la gente vive con un nivel socioeconómico mucho mas alto. La educacion es mas accesible, la policia mejor paga y mas efectiva, los transportes públicos más cuidados y efectivos, etc. Es verdad, no cabe duda de que "ellos viven mejor" economicamente hablando. La pobreza es muy baja, la indigencia es casi nula, los estados pagan seguros de desempleos, etc, etc, etc. Entonces la gente cree que nosotros, los americanos deberiamos ser iguales y como no entienden porque le hechan la culpa a la educación, a la avaricia, a la pereza del sudaca, a los politicos corruptos etc, etc, etc.  
Que tiene de malo si es la verdad?  No tiene nada de malo pero el llamado 1er y 3er mundo son incomparables porque cumplen roles diferentes. Para entenderlo imaginemos una empresa. Para que existan altos directivos con altos sueldos, y para que exista un dueño de la empresa que cobra muchisimo por estar en su casa rascandose el higo, tiene que haber toda una estructura que lo mantenga! Si todos los los miles de empleados de mcdonalds, por ejemplo, no trabajaran por sueldos tan bajos no abria dueños con tanto dinero. El empleado no se puede comparar con el dueño porque los separa una brecha enorme! de miles de millones de dolares, y esto a nivel empresarial simplemente. Imaginemos ahora los paises, como un argentino o un venezolano se va a comparar con un Ingles o con un Italiano si los primeros son empleados de la fabrica y los segundos los dueños. 
Recordemos. hace aprox. 500 años los segundos vinieron de la isla de enfrente y mataron a todos los que vivian aca y los cambiaron por sus titeres. Ellos tenian milenios ya de guerras y de poder y ya tenian siglos de acumulación. Nos llevan algo asi como 2000 años de ventaja. Y inclusive mucho mas. En la escena mundial america, africa y asi son la mano de obra de la empresa y europa y ee.uu los dueños de la empresa. Imaginense a un empleado tratando de tener dinero como su jefe, le puede llevar muchisimo tiempo. 
Entonces, las grandes multinacionales que son las que tienen el dinero (no los estados) tiene sus accionistas por alla y su mano de obra por aca, para que ellos tengan trillones tiene que haber trillones que no tengan casi nada, porque el dinero es un bien indefinido pero ciertamente limitado y lo que controlan su logica son quienes mas poder tienen. Es obvio que los que tienen pueden generar los mecanismos para mantener en la pobreza a los pobres y en la riqueza a los ricos. Imaginemos que todos fueran ricos! se perderia el concepto de poder, y este conceptito es el motor de la historia de los ultimos milenios, no lo van a sotar. Para que el 10% de la poblacion mundial goze del 90% de las riquezas es necesario que el otro 90% trabaje para conseguir el sueldo que le de de comer y comprarse alguito. 
La riqueza depende de la pobreza!!! entonces no te compares mas con los tanos o los arabes o los inglese porque nos todos nuestros gobiernos son sus hijos, y nos llevan milenios de ventaja. La comparacion no te va  a hacer feliz.

El gran consuelo que tenemos, pienso yo, es que cada uno de nosotros puede decidir cambiar su conciencia personal de la pobreza a la riqueza. POrque mas alla de todo, cada uno de nosotros es celula de este organismo y como somos libres podemos alinearnos con la pobreza o con la abundancia. Si uno se queja es pobre, vive pobre, puede tener mucho pero si no lo valora la sensacion es la misma que la de no tener nada. Mucha gente se da cuenta que tiene cuando pierde lo que tenia. Que no te pase. valora lo que tenes, no te quejes, y no te compares. Por favor. Seamos cada vez mas los que nos llevamos bien con las circunstancias.

sábado, 5 de febrero de 2011

Acumulación Bolivariana

"Les dije a todos que lo que me dieran lo iba a repartir. Reparti un pedacito muy chiquito a los que mas me interesaba que me creyeran, y a todos les dije que estaba repartiendo. Puse carteles en todos lados con mi nombre, y otros carteles diciendo que en ese lugar, proximamente habría un beneficio. Siguen esperando la mayoria, mientras los que me interesan comen de las sobras que les tiro. Mi poder es el de hacer creer a la ignorancia que soy lo que digo que soy, soy un charlatan simpatico, lleno de mierda pero me muestro dadivoso"

                                                                                                                             Su Querido Presidente.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Seguidores Vengan a Mi

Oracion para repetir

Aunque no publique muy seguido

Seguire el blog de  Fran

Aunque publique insensateses

Seguire el blog de Fran

Aunque no haya nada interesante

Seguire el blog de Fran

Aunque no sepa quien es Fran

Seguire el blog de Fran

Aunque me paresca una pelotudez esta oracion

Seguire el blog de Fran

Aunque no quiera conectarme nunca mas a internet por motivos morales

Seguire el blog de Fran

(repetir todos los dias despues de cada comida)


sábado, 25 de septiembre de 2010

Terminar

Mi ultima relación no se bién cuando empezó...  si cuando la ví por primera vez en la calle y me miro con esos ojos hermosos de bellota (la de las chicas superpoderosas), o si cuando me mando el mensajito de texto, o quizas antes cuando, apenas nos conocimos, nos confesamos que hacia mucho que no nos enamorabamos, y que estabamos descreidos, un poco, del amor. O no, creo que lo nuestro empezó al otro dia de vernos, cuando volviendo de la plaza sin ganas de cogerme a nadie que no me gustara, la chica de la mirada hermosa me dijo ¿hola, cómo estas? y yo supe que algo lindo iba a pasar. (lo que no sabia era que iba a ser tan lindo). ¿Fué ahi que comenzó nuestra relación? ¿O la primera vez que nos dimos ese beso rico y un poco torpe? ¿ O unos segundos antes cuando yo sabia que le iba a proponer mi boca? ¿O cuando hicimos el amor por primera vez (que justo coincidió con la primera vez que tuvimos sexo)?

Entonces si no se cuando empezó...  ¡como voy a saber cuando terminó! Le dije de terminar, pero se que lo nuestro no termina. Y lo sé porque estoy triste, y se que ella también. Y se que cuando terminamos por primera vez no terminamos nada, si siquiera la segunda- Y ya estamos por la tercera que acabamos de empezar a terminar y todavia no acabamos...
La tristeza es porque se que el del problema soy yo. La vida me dio un monton de cosas lindas, y entre ellas no me siento comodo de incluir esta dificultad para amarte hoy. Pero supongo que algo bueno esconde.

Y ahora esta terminando esta publicación...  y no me siento mucho mejor que cuando empecé. Esto si que esta claro...  termina acá.