La hipótesis es esta: “La calidad de mis relaciones está determinada por la calidad de mis
pensamientos y acciones. Es decir, todo lo que pienso, digo y hago con los demás tiene un
impacto directo en el tipo de relaciones que tengo. Por lo tanto, y para ser un poco más concreto.
Si soy una persona que pienso que la gente es aprovechadora y ventajista voy a facilitar a que
las circunstancias me den la razón.
pensamientos y acciones. Es decir, todo lo que pienso, digo y hago con los demás tiene un
impacto directo en el tipo de relaciones que tengo. Por lo tanto, y para ser un poco más concreto.
Si soy una persona que pienso que la gente es aprovechadora y ventajista voy a facilitar a que
las circunstancias me den la razón.
Pero quiero arrancar desde el principio. Lo primero que quiero plantear es que en argentina
(Digo en Argentina porque es donde vivo, pero pienso que puede ser similar en otros países)
tenemos la costumbre, ya instaurada culturalmente a no querer hacernos cargo o admitir que
nosotros, cada uno de nosotros hablando de sí mismo individualmente, somos parte del problema.
(Digo en Argentina porque es donde vivo, pero pienso que puede ser similar en otros países)
tenemos la costumbre, ya instaurada culturalmente a no querer hacernos cargo o admitir que
nosotros, cada uno de nosotros hablando de sí mismo individualmente, somos parte del problema.
Creamos una categoría que se llama “Los demás” en donde depositamos toda la responsabilidad
de que la vida no sea lo que nosotros queremos que sea. Por lo tanto, es una costumbre hablar de
nosotros mismos como si estuviéramos exentos de la responsabilidad de que las cosas sean como
son. Esta categoría de “los demás” la usamos para no hacernos cargo, de que quizás también
nosotros somos egoistas, ventajeros, inconcientes, caprichosos, desconsiderados y pedantes y toda
una serie de adjetivos calificativos que usamos muchisimo mas para describir a “los demás” que a
nosotros mismos.
de que la vida no sea lo que nosotros queremos que sea. Por lo tanto, es una costumbre hablar de
nosotros mismos como si estuviéramos exentos de la responsabilidad de que las cosas sean como
son. Esta categoría de “los demás” la usamos para no hacernos cargo, de que quizás también
nosotros somos egoistas, ventajeros, inconcientes, caprichosos, desconsiderados y pedantes y toda
una serie de adjetivos calificativos que usamos muchisimo mas para describir a “los demás” que a
nosotros mismos.
La paradoja es que si para todos, la culpa es de otro, ese “los demás” se convierte en una categoría
donde siempre están otros y nunca el sujeto que comunica, la persona que habla. Lo que quiero decir
es que si todos le echamos la culpa a “los demás” resulta que ese los demas no es nadie y por lo
tanto nunca soy yo.
donde siempre están otros y nunca el sujeto que comunica, la persona que habla. Lo que quiero decir
es que si todos le echamos la culpa a “los demás” resulta que ese los demas no es nadie y por lo
tanto nunca soy yo.
Quiero decir que nos inventamos mil discursos para no hacernos cargo que muchisimas veces, y
creeria que en la mayoría de los casos, somos nosotros aquello que criticamos.
creeria que en la mayoría de los casos, somos nosotros aquello que criticamos.
Es como si la sociedad entera se hubiera sumergido en una neurosis crónica. Diría que casi una
psicosis con una capacidad muy limitada de autocrítica.
psicosis con una capacidad muy limitada de autocrítica.
Los sistemas políticos en general usan esta lógica para generar adeptos. Se busca un problema, se le
adjudica un culpable y se presenta al partido como el justiciero, aquel que resolverá las cosas y no
hará lo que hicieron los otros. Este tipo de política se funda en la oposición. Se identifica en oposición
a otro. Por ejemplo el macrismo es una fuerza política que nace en oposición al kirchnerismo. Hoy el
kirchnerismo gana fuerza como opuesto al macrismo y se presenta como la solución al problema que
el macrismo generó. Asimismo el macrismo se presenta como la solución al problema de la
administración anterior.
adjudica un culpable y se presenta al partido como el justiciero, aquel que resolverá las cosas y no
hará lo que hicieron los otros. Este tipo de política se funda en la oposición. Se identifica en oposición
a otro. Por ejemplo el macrismo es una fuerza política que nace en oposición al kirchnerismo. Hoy el
kirchnerismo gana fuerza como opuesto al macrismo y se presenta como la solución al problema que
el macrismo generó. Asimismo el macrismo se presenta como la solución al problema de la
administración anterior.
Entonces así no vamos a ningún lado. Mientras sigamos buscando a los responsables de la situación
actual (sea cual sea) fuera de nosotros mismos vamos a perpetuar una lucha sin fin. Este elemento
de la cultura, es decir, la dificultad enorme que tenemos para aceptar nuestros errores y nuestra
responsabilidad en nuestros actos es un elemento que juntos como sociedad podemos y creo yo que
debemos ir desterrando si es que nuestro objetivo es crear una sociedad agradable, armoniosa, justa
y vivible para todos los humanos.
actual (sea cual sea) fuera de nosotros mismos vamos a perpetuar una lucha sin fin. Este elemento
de la cultura, es decir, la dificultad enorme que tenemos para aceptar nuestros errores y nuestra
responsabilidad en nuestros actos es un elemento que juntos como sociedad podemos y creo yo que
debemos ir desterrando si es que nuestro objetivo es crear una sociedad agradable, armoniosa, justa
y vivible para todos los humanos.
Cómo funciona el prejuicio? Nos hacemos una idea acerca de las personas, entre nuestras
experiencias, lo que vemos por la tele, lo que hablamos con los demás y lo que pensamos en
nuestra soledad vamos creando nuestra noción de la gente. Le vamos poniendo atributos y los
repetimos, y los comentamos, y hablamos de la gente con otra gente que también nos habla de la
gente. Todo este material nos queda guardado en la mente y nos provoca emociones, vamos
reforzando esta conexión entre emociones y pensamientos hasta que armamos una red compleja de
creencias. Esta red puede ser más o menos flexible pero nunca es completamente rígida. Siempre
hay un grado de flexibilidad, porque todo en este universo está en movimiento. Por ende también
nuestras estructuras psicológicas y nuestras creencias.
experiencias, lo que vemos por la tele, lo que hablamos con los demás y lo que pensamos en
nuestra soledad vamos creando nuestra noción de la gente. Le vamos poniendo atributos y los
repetimos, y los comentamos, y hablamos de la gente con otra gente que también nos habla de la
gente. Todo este material nos queda guardado en la mente y nos provoca emociones, vamos
reforzando esta conexión entre emociones y pensamientos hasta que armamos una red compleja de
creencias. Esta red puede ser más o menos flexible pero nunca es completamente rígida. Siempre
hay un grado de flexibilidad, porque todo en este universo está en movimiento. Por ende también
nuestras estructuras psicológicas y nuestras creencias.
Este cúmulo de pensamientos forma nuestros pre-juicios. Es decir esos juicios que tenemos de las
personas en general que se estan presentes en nuestras interacciones particulares. Entonces me
creo un conjunto de prejuicios y cuando me encuentro con otro lo miro con esos lentes. Es como la
interfaz de mi sistema operativo. Este conjunto de creencias me dice que puedo esperar del otro, que
puedo decir y hacer y que no.
personas en general que se estan presentes en nuestras interacciones particulares. Entonces me
creo un conjunto de prejuicios y cuando me encuentro con otro lo miro con esos lentes. Es como la
interfaz de mi sistema operativo. Este conjunto de creencias me dice que puedo esperar del otro, que
puedo decir y hacer y que no.
Estos prejuicios cuanto más rígidos sean más van a tender a mostrarme del otro aquellas cosas que
quiero que encajen con mis creencias. Mis prejuicios pueden ser más o menos permeables. Una
situación ideal podría ser que yo reconozca que tengo prejuicios, que considere realmente la
posibilidad de que mis prejuicios sean falsos y me entregue a la situación con apertura para
comprobar si es o no cierto aquello que creo del otro.
quiero que encajen con mis creencias. Mis prejuicios pueden ser más o menos permeables. Una
situación ideal podría ser que yo reconozca que tengo prejuicios, que considere realmente la
posibilidad de que mis prejuicios sean falsos y me entregue a la situación con apertura para
comprobar si es o no cierto aquello que creo del otro.
Cuanto más rígida es mi estructura menos dejo que la experiencia del otro me penetre, me moldee,
me aporte datos para yo poder actualizar mi sistema de creencias. Nuestro sistema de creencias es
como nuestro software, y la realidad es un constante pedido de actualización. Siempre hay datos
nuevos que pueden nutrir mi perspectiva. Si estoy muy aferrado a una determinada forma de pensar
los datos de la experiencia no me nutren.
me aporte datos para yo poder actualizar mi sistema de creencias. Nuestro sistema de creencias es
como nuestro software, y la realidad es un constante pedido de actualización. Siempre hay datos
nuevos que pueden nutrir mi perspectiva. Si estoy muy aferrado a una determinada forma de pensar
los datos de la experiencia no me nutren.
Creo que las personas en argentina nos decimos muchas veces que los argentinos somos dignos de
nuestra desconfianza y creamos una red de desconfianza generalizada. También hicimos un hábito
de la crítica hacia otros y nos jactamos de “decir lo que pienso” cuando volcamos violentamente
nuestras creencias negativas acerca de las personas. Estamos armando una cultura donde yo
siempre tengo razón y el otro es un boludo. Y todo esto por no tenerla humildad, o quizás la valentía
de reconocer en nosotros mismos todos esos defectos que vemos en los demás. La queja se volvió
un código compartido que podemos usar para iniciar conversaciones con un desconocido.
nuestra desconfianza y creamos una red de desconfianza generalizada. También hicimos un hábito
de la crítica hacia otros y nos jactamos de “decir lo que pienso” cuando volcamos violentamente
nuestras creencias negativas acerca de las personas. Estamos armando una cultura donde yo
siempre tengo razón y el otro es un boludo. Y todo esto por no tenerla humildad, o quizás la valentía
de reconocer en nosotros mismos todos esos defectos que vemos en los demás. La queja se volvió
un código compartido que podemos usar para iniciar conversaciones con un desconocido.
Ahora bien. También sucede otro fenómeno muy interesante que es que las personas solemos actuar
de la manera en la que los demás esperan que actuemos. En común decir que “no me importa lo que
piensen los demás” y es mucho más común decir esto cuando en realidad nos nutrimos y basamos
gran parte de nuestras vidas en lo que nuestro entorno piense o diga de nosotros.
de la manera en la que los demás esperan que actuemos. En común decir que “no me importa lo que
piensen los demás” y es mucho más común decir esto cuando en realidad nos nutrimos y basamos
gran parte de nuestras vidas en lo que nuestro entorno piense o diga de nosotros.
La consideración positiva de otros es una condición básica de la existencia humana. Desde que
somos recién nacidos que necesitamos la aprobación, la consideración y el amor de las personas que
tenemos cerca. Cuando no tenemos amor de nuestro entorno desarrollamos personalidades
inseguras, tímidas, opacas e inclusive violentas. Cuando recibimos amor y atención de chicos
desarrollamos personalidades abiertas, flexibles, empáticas y amorosas. Es decir, la calidad de
nuestros vínculos primarios moldean el tipo de vínculos que establecemos luego de grandes.
somos recién nacidos que necesitamos la aprobación, la consideración y el amor de las personas que
tenemos cerca. Cuando no tenemos amor de nuestro entorno desarrollamos personalidades
inseguras, tímidas, opacas e inclusive violentas. Cuando recibimos amor y atención de chicos
desarrollamos personalidades abiertas, flexibles, empáticas y amorosas. Es decir, la calidad de
nuestros vínculos primarios moldean el tipo de vínculos que establecemos luego de grandes.
En gran medida las terapias se encargan de facilitar en el paciente un proceso de autoconocimiento
que facilite el auto amor y la consideración positiva de uno hacia uno mismo. Entonces para poder
generar algún cambio positivo en nuestras vidas es esencial que reconozcamos que es lo que
nosotros creemos de nosotros mismos. Qué tanto nos queremos y nos aceptamos. Esta es una
aptitud que escasea en la sociedad, sin embargo vamos por ahí diciendo que no nos importa lo que
digan los demás cuando en realidad es una de las necesidad básicas por excelencia después de la
comida, el agua, y el techo. De hecho todo eso que llamamos amor y que nos pasamos la vida
buscando, es justamente el hecho de ser valiosos e importantes para nosotros mismos y para los
demás.
que facilite el auto amor y la consideración positiva de uno hacia uno mismo. Entonces para poder
generar algún cambio positivo en nuestras vidas es esencial que reconozcamos que es lo que
nosotros creemos de nosotros mismos. Qué tanto nos queremos y nos aceptamos. Esta es una
aptitud que escasea en la sociedad, sin embargo vamos por ahí diciendo que no nos importa lo que
digan los demás cuando en realidad es una de las necesidad básicas por excelencia después de la
comida, el agua, y el techo. De hecho todo eso que llamamos amor y que nos pasamos la vida
buscando, es justamente el hecho de ser valiosos e importantes para nosotros mismos y para los
demás.
Entonces dejemos de decir esa boludes de “a mi no me importa lo que piensen de mi”, Tengo la
sensación de que decimos muchas cosas por decir. Las repetimos porque las escuchamos por ahí
pero no las procesamos realmente. Podemos usar nuestras capacidades de manera mucho más
efectivas para detectar qué cosas estamos haciendo que nos alejan de la felicidad, del amor, y de las
relaciones sanas con los demás. Podemos hacerlo si reconocemos que tenemos esa necesidad de
consideración positiva del otro, y si a la vez nos observamos para ver todo eso que hacemos y
decimos solo para conseguir la aprobación del otro.
sensación de que decimos muchas cosas por decir. Las repetimos porque las escuchamos por ahí
pero no las procesamos realmente. Podemos usar nuestras capacidades de manera mucho más
efectivas para detectar qué cosas estamos haciendo que nos alejan de la felicidad, del amor, y de las
relaciones sanas con los demás. Podemos hacerlo si reconocemos que tenemos esa necesidad de
consideración positiva del otro, y si a la vez nos observamos para ver todo eso que hacemos y
decimos solo para conseguir la aprobación del otro.
La dulce trampa es que la única manera de comprobar si un cambio en mi provoca un cambio en las
condiciones externas es justamente tomando la decisión de hacer ese cambio. Es una trampa porque
el mismo hecho de modificar mi actitud ya me esta haciendo que reconozco mis prejuicios, y mi
necesidad de aceptación y eso por sí solo ya es sanador y me va a predisponer distinto para con los
demás. Porque si yo realmente me conecto con mi capacidad de aceptarme, y acepto y reconozco
que estuve dependiendo del reconocimiento de otros, ya de por si estoy modificando eso que me
hacía infeliz. Entonces el cambio es justamente ese cambio interno personal. Ahora si encima eso
tiene una incidencia directa en el entorno y si siendo de esta manera nueva obtengo mejores
relaciones, más sanas, con más empatía, con más sonrisas, con más solidaridad entonces cierra por
todos lados.
condiciones externas es justamente tomando la decisión de hacer ese cambio. Es una trampa porque
el mismo hecho de modificar mi actitud ya me esta haciendo que reconozco mis prejuicios, y mi
necesidad de aceptación y eso por sí solo ya es sanador y me va a predisponer distinto para con los
demás. Porque si yo realmente me conecto con mi capacidad de aceptarme, y acepto y reconozco
que estuve dependiendo del reconocimiento de otros, ya de por si estoy modificando eso que me
hacía infeliz. Entonces el cambio es justamente ese cambio interno personal. Ahora si encima eso
tiene una incidencia directa en el entorno y si siendo de esta manera nueva obtengo mejores
relaciones, más sanas, con más empatía, con más sonrisas, con más solidaridad entonces cierra por
todos lados.
Yo invito al que lee a que entre en este juego de preguntarse : “Cuál es mi responsabilidad en esto
que me pasa, en esto que me pasó” Esto seguro que el solo hecho de hacerse la pregunta
sinceramente va a abrir las puertas a que las respuestas empiecen a surgir. Pero las preguntas estar
apuntadas hacia nosotros mismos, hacia hacernos cargo, más que a preguntarnos de quién es la
culpa.
que me pasa, en esto que me pasó” Esto seguro que el solo hecho de hacerse la pregunta
sinceramente va a abrir las puertas a que las respuestas empiecen a surgir. Pero las preguntas estar
apuntadas hacia nosotros mismos, hacia hacernos cargo, más que a preguntarnos de quién es la
culpa.
La culpa es un sentimiento que a nadie le gusta. Y nos pasamos buscando culpables porque nadie
quiere sentir culpa. Esto es por una concepción errónea que tenemos del error. Una equivocación no
genera culpas, genera responsabilidades, porque la mayoría de las personas somos buenas y con
buenas intenciones. Te invito a que hagas un recorrido por todas las personas que conoces, tus
amigos, tus familiares, tus compañeres del trabajo, tus parejas, la gente que conociste y que la
califiques de “buena” o de “mala” persona. Y que hagamos lo mismo con vos mismo. Estoy seguro
que el 80% o 90% de estas personas son buenas. Entonces los problemas que tenemos son más por
equivocaciones, por errores, que por mala intención. El tema es que tachando a otro de “malo” y
catalogando su actitud como una maldad o algo mal intencionado nos ahorramos el problema de
pensar si es que acaso nosotros tuvimos algún tipo de responsabilidad en lo que sucedió.
quiere sentir culpa. Esto es por una concepción errónea que tenemos del error. Una equivocación no
genera culpas, genera responsabilidades, porque la mayoría de las personas somos buenas y con
buenas intenciones. Te invito a que hagas un recorrido por todas las personas que conoces, tus
amigos, tus familiares, tus compañeres del trabajo, tus parejas, la gente que conociste y que la
califiques de “buena” o de “mala” persona. Y que hagamos lo mismo con vos mismo. Estoy seguro
que el 80% o 90% de estas personas son buenas. Entonces los problemas que tenemos son más por
equivocaciones, por errores, que por mala intención. El tema es que tachando a otro de “malo” y
catalogando su actitud como una maldad o algo mal intencionado nos ahorramos el problema de
pensar si es que acaso nosotros tuvimos algún tipo de responsabilidad en lo que sucedió.
Pensá en toda esa gente con la que te enojas, o enojaste. Pensa bién, recordá. Ponete en el lugar del
otro: Como hubiera reaccionado yo si alguien me hubiese dicho o hubiese hecho eso que yo le hice
a esa persona. Quizas, haciendo este análisis encuentres que probablemente actuaste de una
manera en la que si había un fuego llamado “discordia” vos tiraste un ramita seca en vez de un vaso
de agua. La discordia se apaga cuando la dejamos sin aire, cuando dejamos de alimentarla.
otro: Como hubiera reaccionado yo si alguien me hubiese dicho o hubiese hecho eso que yo le hice
a esa persona. Quizas, haciendo este análisis encuentres que probablemente actuaste de una
manera en la que si había un fuego llamado “discordia” vos tiraste un ramita seca en vez de un vaso
de agua. La discordia se apaga cuando la dejamos sin aire, cuando dejamos de alimentarla.
Podemos apagar el fuegos del conflicto. Alcanza con que no lo alimentemos más con nuestras
palabras, con nuestros pensamientos que se convierten en emociones, con nuestros actos. Cuando
haya un conflicto preguntemonos que estamos haciendo nosotros para alimentarlo e inmediatamente
dejemos de hacerlo. A veces lo que tenemos que hacer es simplemente dejar de hacer, o quedarnos
callados.
palabras, con nuestros pensamientos que se convierten en emociones, con nuestros actos. Cuando
haya un conflicto preguntemonos que estamos haciendo nosotros para alimentarlo e inmediatamente
dejemos de hacerlo. A veces lo que tenemos que hacer es simplemente dejar de hacer, o quedarnos
callados.
Creemos juntos una cultura donde quedemos todos atrapados en la dulce trampa de conocernos y
modificarnos en función de crear un mejor entorno. Yo estoy seguro que cuanto antes tomemos esta
decisión más rápido vamos a lograr crear una argentina y un mundo mucho más lindo y agradable
para vivir.
modificarnos en función de crear un mejor entorno. Yo estoy seguro que cuanto antes tomemos esta
decisión más rápido vamos a lograr crear una argentina y un mundo mucho más lindo y agradable
para vivir.
